Míralo de esta manera, ella era la que hacía mil muecas para cambiar tu tristeza a felicidad. Ahora cuando de nuevo tu ex es un novio en potencia, te la pasas pegada de la pantalla del celular con cara de ponqué, esperando qué va a decir el sujeto en cuestión.
Antes, en el furor de tu tusa, a tu compañera se le podían ocurrir todo tipo de planes, en cualquier momento y en medio de tu desafortunado y tortuoso despecho, decías que sí a todo.
Compartían deudas, momentos, salidas y almuerzos. Ahora todo es incierto.
Volver con tu ex no solo es incierto sino difícil. Cuando todavía lo quieres y esperas algo de él, es diferente. Parte del tiempo que pasabas ideando planes y locuras con tu compañera fiel de despecho, lo inviertes pensando en él.
Lo cierto es que despechada o no, las compañeras fieles son fieles. Aún en la incertidumbre o la alegría, van a estar ahí. Al fin y al cabo son solteras y ya saben que no hay mal que por bien no venga.

