sábado, 7 de septiembre de 2013

"No me gusta que vuelvas con tu ex" att: tu amiga



Lo peor que le puede pasar a tu compañera fiel de despecho es que te de por volver con tu ex.

Míralo de esta manera, ella era la que hacía mil muecas para cambiar tu tristeza a felicidad. Ahora cuando de nuevo tu ex es un novio en potencia,  te la pasas pegada de la pantalla del celular con cara de ponqué, esperando qué va a decir el sujeto en cuestión.

Antes, en el furor de tu tusa, a tu compañera se le podían ocurrir todo tipo de planes, en cualquier momento y en medio de tu desafortunado y tortuoso despecho, decías que sí a todo.

Compartían deudas, momentos, salidas y almuerzos. Ahora todo es incierto.

Volver con tu ex no solo es incierto sino difícil. Cuando todavía lo quieres y esperas algo de él, es diferente. Parte del tiempo que pasabas ideando planes y locuras con tu compañera fiel de despecho, lo inviertes pensando en él.

Lo cierto es que despechada o no, las compañeras fieles son fieles. Aún en la incertidumbre o la alegría, van a estar ahí. Al fin y al cabo son solteras y ya saben que no hay mal que por bien no venga.

El despecho... cuando se ama en secreto

Cuando se ama en secreto ( hablo de deseo, ganas de que sea él quien te saque del tedio, etc), volverse una despechada es más fácil.

Obviamente entendiendo despecho como el sentimiento de dolor o de que te quitaron algo de adentro.

Comprobemos:

Si lo ves con alguien más, ya estas despechada.

Si te habló de alguien que le gusta, estas despechada.

Si te ignora toda la semana,  estas despechada.

Si de repente suena una canción y sientes que les sale, es otra confirmación de que estas despechada.

Lo positivo de la historia es que él nunca lo sabrá, por lo tanto no se le subirá el ego y no hará nada para hacerse notar y mortificarte.

Otra razón más para creer que no hay mal que por bien no venga...


"La procesión se lleva por dentro"


    Esta vieja frase puede describir lo que los victimarios de nuestras historias de despecho sienten.

Al contrario de lo que nos quieren hacer pensar,  ¡A ellos sí les importa! Lo que pasa es que su circulo de amigos, se ha encargado de entrenarlos para apaciguar a través de pajasos mentales el dolor que nosotras sacamos con desahogo.

Ellos nos extrañan, les hacemos falta y les encanta comprobarlo.

Piensa en una ocasión en la que con poco tiempo de terminados, se encontraron casualmente.

Miremos las posibilidades:

* Si te ignoró y se fue, le importas tanto que prefiere huir de lo que hace daño, pretendiendo que no hay buen ambiente en el lugar.

* Si se quedó, pretendiendo que no te vio,  y empezó a actuar extraño. Se paseó de un lado a otro o se rió como con un parlante incorporado,  le importas tanto que necesita que lo veas.

* Si se quedó, pero te saludó de lejos: le importas tanto que no es capaz de acercarse lo suficiente para que no se note que está que se orina.

Ellos no quiere que los olvidemos, les da miedo,  por eso se encargan de hacer sus apariciones de vez en cuando.

En conclusión, le importas! Por hacerse los fuertes y llevar la procesión por dentro, el despecho les termina durando eternidades. A nosotras por muy enamoradas que estemos, llorando diario, viendo películas cortavenas, haciendo catársis, nos dura máximo 4 meses.

Otra razón para entender que... No hay mal que por bien no venga.