lunes, 26 de agosto de 2013

DES- PECHO

Según la Real Academia de la lengua, despecho hace referencia a otra palabra, para mi más diciente: destete. Pensándolo un poco más, cuando sufrimos de un abandono o ruptura, experimentamos algo así como si nos hubieran quitado nuestro apoyo, alimento sentimental y para algunas dependencia.

Si nos ponemos más analíticas, podemos comparar el despecho por amor con el destete de un bebé. Melanie Klein (Post Freudiana), bien nos explicaba que antes de que el niño le sea quitado su fuente de alimento, no se reconocía como un diferente a su madre, para él, su cuidadora y él eran la misma persona. 

Con el despecho pasa algo parecido, parece que nos perdieramos a nosotros, nuestro ser, nos es difícil reconocernos como independientes o libres. En otras palabras, la soledad (ahora el mal), no parecía una opción, estábamos viviendo algo compartido y ya no.

Como segundo significado la RAE define: "Malquerencia nacida en el ánimo por desengaños sufridos en la consecución de los deseos o en los empeños de la vanidad". Sí señoras, nos convertimos en malqueridas tras la aparición del egoísmo inesperado del otro. 

¡Tranquilas! el significado no lo es todo y la RAE no es un terapeuta, evidentemente. Las malquerencias son necesarias, bien decían las abuelas: "Nadie experimenta en cabeza ajena", "de los golpes también se aprende" y NO HAY MAL QUE POR BIEN NO VENGA.

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